sábado, 30 de junio de 2012

Historias Zen - Compartiendo



Al sur de la India vivía hace mucho tiempo un rey que tenía tres hijos.

En cierta ocasión, queriendo comprobar el grado de sabiduría de cada uno de ellos, les interpeló el padre con la siguiente pregunta:

- Decidme hijos míos: ¿cuál es la mayor hazaña, el logro más importante que un hombre puede realizar en n la vida?

El mayor entonces dijo:

- Querido padre, a mi entender la mayor hazaña que puede realizar un hombre es someter a sus vecinos, agregando sus estados al suyo propio y reinar como soberano absoluto de su pueblo numeroso, siendo amado y respetado por sus súbditos.

El segundo luego dijo:

- Para mí padre, no hay hazaña más grande que viajar a través de la tierra toda, conocer los más recónditos lugares y que no haya país en el mundo que resulte extraño o desconocido.

El tercero un niño de apenas 8 años, finalmente dijo:

- Querido padre, hay una hazaña que es difícil y grandiosa como ninguna otra en el mundo. Una hazaña que pocos hombres intentan y aun menos consiguen: conocerse a sí mismos.

Este pequeño hijo del rey, renunciando a la corte y sus riquezas, se hizo monje y con el tiempo introdujo el budismo genuino, de mi alma a tu alma, más allá de las letras y las palabras en China. El nombre de éste pequeño príncipe era Bodhidharma y fue el primer patriarca del Budismo Ch’an (Zen).