domingo, 13 de marzo de 2011

Qi Gong Wai Dan y Nei Dan

El milenario Arte del Qi Gong quizás sea una de las riquezas mayores que nos ha heredado el pueblo Chino, un tesoro de salud, de longevidad, de sabiduría y de poder.

Dada la variedad originada en su largo desarrollo ya sea por sus orígenes, por sus metas o por sus métodos, abarcarlo en forma general se vuelve muy basto y hasta complejo.

Una aproximación para empezar a entenderlo podría partir desde la clasificación de sus métodos según si la generación de Qi sea externa o interna.

Es importante entender que el Qi (que puede asimilarse a un tipo de energía bioeléctrica) se comporta como cualquier forma de energía, es decir circula desde lugares de mayor potencial a otros de menor potencial, siguiendo un gradiente. Para ello la idea del Qi Gong es la de estimular un área del cuerpo hasta generar un elevado potencial de Qi y luego hacer que este circule por sus canales hasta zonas de menor potencial, esto es ayudado por la conciencia. Y aquí, en esta idea de generar acumulaciones de Qi en determinado sector para hacerlo circular a otro, es donde surge una división metodológica en el Qi Gong y se lo puede dividir en Nei Dan y Wei Dan.

Qi Gong Wai Dan

El término Wai Dan significa elixir externo y tiene relación con la Alquimia taoista. Refiere al elixir de la vida (el Qi) y se lo considera externo ya que la estimulación y acumulación del mismo se produce en el afuera, es decir en este caso en la extremidades. En sus metas el Qi Gong de Wai Dan permite el desarrollo de la salud, la longevidad y la fortaleza física.

En cuanto a los tipos de ejercicios que se desarrollan en este sistema se puede considerar ejercicios Activos y Pasivos.

Los Ejercicios Activos consisten en la contracción y relajación sucesiva y durante varias veces de una misma parte del cuerpo. Es importante destacar que cuando se habla de contracción se esta indicando una suave contracción o hasta la idea sola de la misma, no una contracción exagerada, ya que esta impediría el flujo natural del Qi por los canales. Así en el momento de la contracción tanto el Qi como la sangre se acumulan en el lugar ejercitado y luego fluyen a un sector de menor potencial. De esta manera el Qi es generado en las extremidades (que son las que se trabajan en contracción) y luego se dirige a los órganos internos. La acumulación de Qi y la circulación del mismo cumplen los objetivos fundamentales del Qi Gong. Las claves para que esto resulte correcto radican en la respiración, lenta y profunda, la tensión suave del órgano activo y relajación general del resto del cuerpo y la concentración centrada en la acumulación del Qi en el Dan Tien (campo del elixir) y en la circulación del mismo.
Entre los ejercicios activos mas conocidos podemos destacar el legendario Yi Jin Jing (Tratado de Cambio de Músculo y Tendón) de Da Mo. De estos ejercicios se estila realizar una serie de 12 de los cuales existen diversas variantes algunas con puños, otros con palmas y algunos que también incluyen desplazamientos mínimos en su realización.


viernes, 11 de marzo de 2011

San Bao: Conceptos básicos del Qi Gong

El siguiente trabajo esta basado en el Cap. 3 del libro “La raiz del Chi Kung Chino” del Dr Yang Swing Ming.

 

Para aproximarse a los conceptos básicos teóricos del Qi Gong (Q.G.) es fundamental comprender el significado y la interrelación de Jing (Esencia) Qi (Energía) y Shen (Espíritu).

Conocidos como San Bao (los tres tesoros), San Yuan (los tres orígenes) o San Ben (los tres fundamentos) son los pilares del Q.G. Fortalecer el Jing y convertirlo en Qi (Lian Jing Hua Qi : refinar el Jing y convertirlo en Qi); aprender a dirigir el Qi a la cabeza para convertirlo y fortalecer el Shen (Lian Qi Hua Shen : refinar el Qi y convertirlo en Shen) y finalmente utilizar el Shen energizado para gobernar así la parte emocional de la personalidad (Lian Shen Liao Xing : refinar el Shen para regular la naturaleza emocional). Logrado esto, podemos sentirnos cumpliendo una de las metas fundamentales del Q.G.: el logro de la salud y la longevidad y también saber que hemos dado un paso aunque sea pequeño en la búsqueda de la iluminación.